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Todo Sobre Los Cactus Y Sus Cuidados



Todo Sobre Los Cactus Y Sus Cuidados


Todo Sobre Los Cactus Y Sus Cuidados


Los cactus


Con unos 200 géneros y 2.500 especies, la familia de las cactaceas constituye la mas amplia del grupo de plantas suculentas. Los cactus son plantas xerófitas, mostrando tendencia a la reducción de las superficies sometidas a transpiración para disminuir al maximo la pérdida de agua. Estas plantas aparecieron en la tierra hace 600.000 años, por lo que forman un grupo de plantas reciente, en comparación a otras, que surgieron hace 115 millones de años. 

Temperatura, iluminación y ventilación


Temperatura
Por regla general los cactus toleran altas temperaturas, pudiendo resistir hasta 45º C e incluso mas si la intensidad de la luz solar, la humedad del suelo y la ventilación son adecuadas.
Por otra parte, una temperatura nocturna de mas de 23º C puede impedir el crecimiento.
Refiriéndonos ahora a la temperatura mínima tolerada por los cactus debe decirse que, mientras algunas especies pueden soportar incluso -20º C, los del tipo epífito requieren temperaturas por encima de 8º C.
Si los cactus permanecen en el interior durante el invierno, no deben estar en habitaciones muy calurosas, puesto que los 18º, 20º ó 24º C a que suele estar el ambiente de muchos lugares con calefacción, evitarían que se produjera el reposo invernal que es fundamental para el cultivo adecuado de éstas plantas. Un ambiente fresco, a unos 10º C como media entre el día y la noche durante los meses fríos, guardando un mínimo de seguridad de 5-7º C, es lo mas conveniente para la mayoría de los cactus.
Para que estas plantas puedan soportar el ambiente frío del invierno, la humedad relativa del aire debe ser cuanto mas baja mejor y, en el mismo sentido, debera restringirse el riego tanto mas cuanto menores sean las temperaturas.
Cuando nos referimos a mínimo de seguridad, debe entenderse como una temperatura mínima a la cual puede ser sometida una especie con seguridad de que no va a sufrir daño; pero aunque dicha especie fuera capaz de soportar fríos algo mayores, esta resistencia dependera de la edad del ejemplar, su estado sanitario, su vigor y otros factores entre los cuales destaca la humedad del ambiente y del suelo.
Especies que en algunos países pueden soportar mínimos de 3º C durante varias horas, en otros sufren daños con esa misma temperatura, ya que la humedad ambiente es notablemente superior durante el invierno, por lo que el mínimo a recomendar para aquellos países debe ser varios grados mas alto.
Durante el reposo invernal se produce el endurecimiento de las partes de la planta que nacieron en la primavera y verano anteriores. Muchas especies producen sus flores sobre estas partes que se desarrollaron en el período vegetativo previo. Estos tejidos endurecidos progresivamente desde la época templado-fría son capaces de toleran mejor las bajas temperaturas, circunstancia que no se da si la planta en cultivo no ha sido inducida a la detención del crecimiento mediante la reducción paulatina de los riegos y la exposición a temperaturas cada vez menores.

Iluminación
Un error que se comete con relativa frecuencia en el cultivo de cactus, consiste en suponer que todos resisten intensas insolaciones,
Ante esta idea debemos entender que muchas cactaceas viven entre matorrales, arbustos y rocas que tamizan los rayos solares. De las muchas semillas que se encuentran en los frutos de los cactus, sólo un número muy reducido de ellas dan lugar en su habitat a plantas que puedan alcanzar el tamaño adulto. La razón esta en que no todas las semillas caen en lugares sombreados y por lo tanto, cuando llegan las cortas lluvias y se produce su germinación, las pequeñas plantulas colapsan rapidamente debido a la intensidad de los rayos solares, a excepción de aquellas que cayeron al amparo de rocas o matorrales, siendo éstas las únicas que prosperan y dan lugar a plantas que siguen creciendo bajo un ligero sombreado durante todo su estado juvenil e incluso, en muchas especies, a lo largo de toda su vida.
Como norma practica a seguir puede decirse que las especies provistas de pelos, espinas muy fuertes, densas o cerradas, requieren pleno sol. En cambio, las especies carentes o con pocas espinas, requieren un cierto sombreado. En cualquier caso, se trate del primer tipo o del segundo, el lugar donde estén situados debe estar muy iluminado. Al llegar a éste punto debe destacarse que la iluminación intensa y el sol directo son cosas diferentes. En el caso de no disfrutar de suficiente iluminación, el crecimiento de los cactus sera débil y ahilado. Las plantas tendran un color desvaído y seran sumamente sensibles a enfermedades parasitarias.
Por el contrario, si la intensidad de los rayos solares es excesiva, las plantas tomaran un color rojizo. De notarse este síntoma, debera facilitarse a los ejemplares una posición mas sombreada.
Por último, diremos que para el cultivo de cactus puede utilizarse como única fuente de luz, los tubos fluorescentes o lamparas de tipo hortícola.

Ventilación
Lo mas conveniente para los cactus sería, si la temperatura lo permitiese, crecer al aire libre en un ambiente de poca humedad relativa. Esto es imposible en los inviernos de ciertas zonas, por lo que durante los meses fríos se protege a las plantas situandolas en la base inferior de una ventana orientada hacia el ecuador, en una habitación donde la temperatura nocturna no ascienda de 10-12º C. Incluso en estos casos, las plantas deben airearse abriendo la ventana durante un buen rato durante la mañana o al mediodía, mientras que la temperatura exterior no sea inferior a 10º C.
 



Macetas y transplantes 


Hay dos tipos de maceta disponibles, arcilla o plastico. Las macetas plasticas son mas livianas, mas económicas y requieren menos riego. En cambio las macetas de arcilla proveen mejor estabilidad para plantas altas y pueden ayudar a mitigar los efectos de haber regado demas.
Es preferible utilizar macetas altas. El uso de macetas amplias y bajas (del tipo para bonsai) para facilitar la amplitud del sistema radicular no tiene sentido, ya que en el cultivo de cactus en maceta las raíces estan siempre limitadas. En todo caso la altura debe incrementarse para las especies con raíz tuberosa. Es importante que la maceta sea lo mas chica posible con respecto al tamaño de la planta, esto permitira controlar mejor la humedad del sustrato.
Síntomas como falta de crecimiento, mal color de la planta, raíces saliendo por los agujeros de drenaje o simplemente un tamaño desproporcionado entre planta y maceta, indican que se hace necesario el trasplante a un recipiente mas grande.
El mejor momento para llevar a cabo esta operación es al comienzo de la primavera una vez que han comenzado a brotar las plantas, aunque puede realizarse también durante el resto de la primavera y todo el verano. Si existe una causa que haga necesario cambiar de maceta a un ejemplar durante el invierno, puede hacerse el trasplante en dicha estación, pero tomando precauciones mucho mayores respecto al riego, y teniendo en cuenta que las plantas transplantadas durante el invierno sufren un mayor o menor retraso en la brotación de primavera.
Una vez retirada de su maceta la planta que va a ser objeto del transplante, debe eliminarse la antigua tierra que rodea a sus raíces, poniendo atención a la posible existencia de unas masas algodonosas sobre la raíz, lo cual indicaría la presencia de la cochinilla algodonosa de raíz (Rhizoecus cacticans). Dado el caso, se haría necesario sumergir todo el sistema radicular en una solución de insecticida durante varios minutos. Sobre los agujeros de drenaje del fondo de la nueva maceta puede colocarse un trozo de maceta rota con el lado convexo hacia arriba, disponiendo encima de éste una capa de grava o arcilla expandida que favorezca la evacuación del exceso de agua. A continuación se aporta una capa de sustrato y se suspende la planta con una mano o con un trozo de papel enrollado, de forma que las raíces queden algo colgantes y bien extendidas en profundidad y anchura mientras que con la otra mano se va añadiendo sustrato hasta que el sistema radicular quede cubierto.
Sobre el sustrato se coloca una capa de 1 cm. de espesor constituida por arena gruesa o grava cuyos elementos midan entre 3 y 6 mm. de diametro.
La función de esta capa es importante en el cultivo de los cactus, ya que disminuye la evaporación de la humedad del sustrato e impide la formación de una capa superficial endurecida y poco permeable al aire. Otra circunstancia que justifica el empleo de gravilla sobre la tierra de los cactus radica en el hecho de que al no existir absorción de agua en la parte superior del sistema radicular ni en la unión de la raíz principal con el cuerpo de la planta, no conviene que estas zonas no absorbentes estén en contacto directo con la humedad del suelo, ya que esta humedad puede producir daños en algunas plantas.
Una vez efectuado el transplante y en el caso de que éste se haya realizado en primavera o verano, se mantendra el suelo sin regar durante una semana para dejar que cicatricen las heridas que se hayan producido en las raíces durante la operación, manteniendo la maceta durante este período al abrigo de los rayos del sol. Tras esta espera podran darse con prudencia los primeros riegos, para después continuar con normalidad. 




Como Cuidar Un Cactus


Todos han escuchado alguna vez de lo lindo y exótico que puede quedar un cactus en nuestro jardín. Lo cierto es que son plantas que necesitan de cierto cuidado de riego especial, para lucir lindas y aprovechar mejor sus épocas de floración.
Estas plantas se caracterizan por sus hojas carnosas, y la mayoría posee espinas en las mismas que le permiten sobrevivir a extensos períodos de sequías sin mayores inconvenientes. Como sus características están dadas para la falta de agua, el riego debe ser espaciado, Con una o dos veces al mes alcanza, cuando la tierra de su superficie esté verdaderamente seca, y se debe evitar al regarlas que es agua toque la planta en sí misma, para que no se deteriore.
En épocas de invierno y otoño, se debe disminuir considerablemente el riego por que no lo necesitan demasiado. Al igual que el resto de las plantas los cactus necesitan ciertos cuidados para combatir las plagas y enfermedades que pueden atacarlos. Los hongos en estas especies suelen manifestarse con una pelusa blanca y se deben al exceso de humedad que puede haber en el ambiente, se recomienda en estos casos fumigar un par de veces al año.
también puede padecer de cochinilla, que aparecen como bultos de color pardo, para combatirlos deberá rasparlos y aplicar una solución jabonosa preparada con jabón blando e hidróxido de carbono, alcohol de quemar, y podrá recuperar sus especies de cactus, manteniéndolos libres de plagas y hongos que los deterioren y puedan sacarlos. 




Comentarios

  1. los cactus se me hacen unas plantas super tiernas, me voy a comprar uno y gracias a tu blog se como cuidarlos espero no se me muera c:

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